La Ciberpsicología es una nueva disciplina en la psicología, sin embargo su estudio no es exclusivo de ésta y entre las disciplinas que se relacionan con ella se encuentran las ciencias de la computación, la pedagogía, la sociología, estudios de comunicación y medios. La ciberpsicología trata con la conducta humana que se da online, por lo que su desarrollo está ligado con las redes computacionales y la disponibilidad de los servicios online.

Esta nueva disciplina estudia las interacciones humanas con el Internet, las redes sociales, las tecnologías móviles, consolas de juego, realidad virtual, inteligencia artificial y otras tecnologías que posean la potencialidad de modificar el comportamiento humano. La psicología se enfrenta entonces al estudio de un nuevo espacio, el del mundo virtual en donde las personas digitales, las relaciones y los grupos han extendido los límites de cómo y cuando interactúan las personas (Suler, 1996). Este espacio virtual tiene características únicas que definen como las personas se comportan en este nuevo ámbito social. Existen diversos ambientes dentro del espacio virtual lo que da como resultado diferentes y específicas cualidades psicológicas para cada entorno, que determina como las personas se perciben a sí mismas y a los demás.

Una de las principales preguntas que plantea la ciberpsicología es determinar si las teorías existentes de la psicología pueden ser aplicadas al comportamiento que se muestra en el ciberespacio, es decir si deben ser modificadas o si se deben desarrollar nuevas teorías. Lo más probable es que, como en el caso de los nuevos campos de investigación, en un inicio las teorías competirán unas con otras, para que, posteriormente con el paso del tiempo la investigación determinará qué teoría puede ser mas adecuada para explicar un determinado fenómeno, que conceptos deben ser cambiados, cuáles conservados, cuáles desechados y aquellos que siempre han sido los mismos. Sin embargo, lo que se plantea es generar nuevas metodologías de investigación virtual, para poder abordar esta área de investigación frontera que tiene sus propios medios de generar datos e información de la conducta humana.

Nuevos caminos se abren en esta área, ya que no solamente hace referencia al uso de la tecnología y del internet para poder dar terapia a personas que tienen pocas oportunidades por el área geográfica en donde viven o en caso de que presenten problemas de movilidad; sino que también explora nuevas oportunidades como la ciberpsicología forense en donde además de explorar en comportamiento en línea, se buscan patrones de criminales cibernéticos que están empleando la tecnología para expandir redes de pornografía y para poder encontrar fácilmente a personas vulnerables como los adolescentes y los niños. Otro campo es entender como cognitivamente los niños están aprendiendo con las nuevas herramientas virtuales. Y uno más es como el uso de la tecnología virtual puede convertirse en una adicción entre sus usuarios y que de hecho ha tenido implicaciones, como la inclusión en el DSM-V de una categoría dentro de los trastornos de adicción: el de la adicción a los juegos en línea.

¿Puede entonces la ciberpsicología hablar de modelos que puedan explicar si no en una totalidad – una parte de – la dinámica de la conducta que las personas tienen en línea? ¿Sus teorías serán únicamente un ejercicio de análisis científico, basado en datos cuantitativos o se hará el esfuerzo por estudiar cualitativamente a los sujetos detrás de las cifras?¿Se continuará la investigación aplicada que es la que está generando actualmente gran interés?. Muchas son las preguntas que quedan sin responder pero que dan paso a muchas posibilidades de investigación. Y si algo es cierto es que en esta área de frontera, la psicología no puede investigar sola, ya que depende en gran medida de las ciencias de la computación que avanzan a una velocidad impresionante. También está involucrada con la economía que puede ayudarnos a entender como es que nuestros hábitos de consumo están cambiando, con la medicina que nos puede ayudar a entender cómo estamos modificando nuestros patrones de salud y hábitos e incluso con las ciencias forenses en donde se investigan las nuevas mentes criminales que están haciendo del mundo virtual una herramienta.

 

REFERENCIAS
– Griffiths, M., Kuss, D., Demetrovics, Z. (2014). Social Networking Addiction: An Overview of Preliminary Findings. En Behavioral Addictions. Criteria, evidence and treatment (119-141). USA: Elsevier
– RCSI Institute of Leadership. Introduction to CyberPsychology. Recuperado de: http://www.rcsileadership.org/CyberPsychology_Introduction
– Suler, J. (1996). The Basic Psychological Features of Cyberspace. En The Psychology of Cyberspace. Department of Psychology Science and Technology Center  Rider University. Recuperado de: http://users.rider.edu/~suler/psycyber/psycyber.html
– Turel, O., Serenko, A. (2012). The benefits and dangers of enjoyement with social networking websites. European Journal of Information Systems, 21, 512-528.
– Vega, J., Ciberpsicología: aportaciones de Facebook al estudio de la conducta humana. JOTDOWN. Recuperado de: http://www.jotdown.es/2013/04/ciberpsicologia-aportaciones-de-facebook-al-estudio-de-la-conducta-humana/
– Young, K.S. (1998). Internet addiction: The emergence of a new clinical disorder. CyberPsychology & Behavior, 3, 237-244.

 

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